Menopaudia - ULP

¿Quieres sacarle partido a la etapa de la menopausia? Aquí te contamos cómo hacerlo.

Es importante recordar qué hay varios momentos en la vida de la mujer que marcan cambios fisiológicos muy importantes, tales como el desarrollo, la adolescencia, el embarazo y la menopausia. La menopausia, trae consigo cambios físicos y psicológicos. 

En esta etapa de la vida vale la pena que disfrutemos de todo lo que hemos cosechado, al lado de nuestros seres queridos, satisfechas con los objetivos alcanzados y con todos los desafíos que hemos podido vencer. 

El término menopausia hace referencia al cese de la menstruación durante al menos 12 y se presenta aproximadamente entre los 45-55 años de edad. Considerando que en los últimos años la esperanza de vida ha aumentado, es importante tener en cuenta diferentes tips para entender los cambios que se presentan y aplicarlos para vernos y sentirnos bellas y a gusto con nuestra apariencia. 

Revisemos los cambios físicos y psicológicos que se presentan comenzando con lo que pasa con nuestra piel, pelo y uñas. 

¿Qué cambios suceden en la piel en la mujer con menopausia? 

La piel tiene 3 capas: epidermis (la más superficial), dermis (la capa de la mitad) e hipodermis. Con la menopausia, la epidermis sufre de disminución de proliferación de queratinocitos que son las células especializadas del tejido por ende existe más resequedad, y riesgo de infecciones cutáneas. En la dermis disminuyen los fibroblastos, células encargadas de segregar proteínas de colágeno responsables de mantener un marco estructural para muchos tejidos, con esa disminución aumentan las poco deseadas “arrugas”. Y por último la hipodermis que es esa capa de grasita, pierde parte del volumen y comienza a evidenciarse la pérdida del contorno facial y la flacidez. 

Con la menopausia, las uñas crecen más lento, pueden aparecer deformidades de las mismas y en algunos casos, sobre todo en las uñas de los pies se puede observar engrosamiento. Adicionalmente, el aspecto de la uña puede tornarse amarillento y opaco, incluso hay pacientes que refieren caída de uñas en capitas de la parte distal de la misma. Las crestas (líneas longitudinales en la uña) constituyen un rasgo frecuente del envejecimiento. Otro cambio notorio, es la retracción o pérdida de la cutícula aumentando el riesgo de infecciones por hongos y bacterias en las cutículas (se recomienda no manipular esta zona en la peluquería).  Pese a que son cambios esperados en esta etapa de la vida, siempre es importante consultar al dermatólogo para descartar infecciones, enfermedades sistémicas y deficiencias alimentarias o de vitaminas. 

El pelo tampoco se queda atrás respecto a los cambios. Es posible que a partir de los 30 años comience la aparición de canas como consecuencia de la pérdida de melanina o pigmento que le da color al mismo y por lo general disminuye el crecimiento del pelo y su grosor. Más tarde que el pelo del cuero cabelludo, el pelo corporal y facial también se vuelve gris debido a la disminución del estímulo melanogénico producido por las hormonas sexuales: andrógenos y estrógenos y debido a que los melanocitos foliculares dejan de ser funcionales y dejan de producir melanina. Asociado a estos cambios también se presenta aumento de pelo en cara, y disminución en áreas como axilas y genitales. Es importante consultar con el dermatólogo para validar si es algo fisiológico o esperado o si se trata de alguna condición que requiera otros manejos. 

Para mayor precisión vamos a listar los cambios más importantes que se pueden presentar en la piel, pelo y uñas con la menopausia: 

  • Disminuye el estrógeno y por ende disminuye el colágeno de la piel lo que trae como consecuencia el envejecimiento de la piel 
  • ¿Atrofia de la vagina? ¿Resequedad de la vagina?
  • Infecciones vaginales y urinarias asociado a cambios hormonales y sequedad del tejido 
  • Aumento del pelo en cara (Mentón, barbilla y mejillas) 
  • Disminución del pelo en axilas y genitales
  • Caída de pelo con retroceso de la línea de implantación del pelo
  • Adelgazamiento del pelo y la piel
  • Aparición de canas
  • Crecimiento lento de pelo y uñas
  • Acné en la menopausia 
  • Perdida ósea y aspecto cansado o fatigado en la cara 
  • Manchas en la piel 
  • Descolgamiento de la piel por perdida de soporte y alteración de la distribución de la grasa subcutánea
  • Engrosamiento y debilidad ungular (uñas)
  • Cambios de color de las uñas

Es recomendable cumplir periódicamente con el chequeo con ginecología, medicina interna y la valoración con el Dermatólogo. Igualmente, es importante acudir a tiempo con especialistas que nos ayuden a mejorar nuestra calidad de vida.

En el caso de dermatología resulta valioso conocer las siguientes recomendaciones: 

  1. Cuidados de fotoprotección según el tipo de piel (protección solar) Factor de protección mayor o igual a 30.
  2. Uso de productos syndet (limpiadores sin detergente) para el baño, evitando resecar más la piel 
  3. Baños cortos de 5 minutos, agua tibia
  4. No exfoliar la piel, no uso de esponjas o estropajos
  5. Evitar exponerse al sol entre las 12.00 y las 16.00 horas
  6. Incorporar otros medios de protección: ropa adecuada, de manga larga, que cubra el escote, bufandas o pañoletas, gafas, guantes, sombrero, sombrilla, etc
  7. Tratamiento hormonal sustitutivo (formulado por ginecología) 
  8. Uso de retinoides tópicos formulados por dermatólogos que favorecerán el fotoenvejecimiento cutáneo
  9. Asistir a consulta con el dermatólogo para manejo de lesiones de acné (los cambios hormonales pueden producirlo) 
  10. Revisión de uñas y pelo: para diagnóstico de condiciones que afectan los mismos y proveer el mejor tratamiento según lo encontrado
  11. Tomar protocolos para el manejo de la alopecia, reducción de la caída del pelo y recuperación del brillo, grosor y crecimiento.  
  12. Usos de protocolos que incluyen sesiones con equipo LÁSER para favorecer estimulación de colágeno y elastina, homogenizar el color de la piel y reducir los poros abiertos.  
  13. Tomar procedimientos de rejuvenecimiento mínimamente invasivos con inyectables y bioestimuladores para hidratación profunda y relleno de las áreas que han perdido volumen (Radiesse, Neauvia, Sculptra, Ellansè)
  14. Uso de toxina botulínica para rejuvenecer la expresión (mirada, ceño, contorno, arrugas en cuello)
  15. Incorporar a estos tratamientos el cuidado de las manos, rodillas, cuello y escote.
  16. Reorganizar la rutina de cuidado de la piel para que se ajuste al manejo de pieles maduras 
  17. Hidratación de la piel con cremas sin perfumes mínimo 2 veces al dia

En la Unidad de láser y piel, más que dermatología avanzada, contamos con los protocolos y los profesionales especialistas en cuidar tu piel y tu salud en general. Agenda cita cuanto antes para que esta etapa de la vida no te agobie, todo lo contrario, para que puedas gozártela y sacarle el mayor partido posible. ¡Te esperamos! Consulta con nosotros.  

Dra. Mariana Teresa Gómez López
Dermatóloga
Universidad El Bosque
Unidad Láser y Piel, más que dermatología avanzada

Bibliografía

  1. C. LUCÍA PIMENTEL, LLUÍS PUIG. Alteraciones dermatológicas en la menopausia. Vol. 17. Núm. 9. Páginas 84-91 (octubre 2003) 
  2. Blume-Peytavi U, Atkin S, Gieler U, Grimalt R. Skin academy: hair, skin, hormones and menopause – current status/knowledge on the management of hair disorders in menopausal women. Eur J Dermatol. 2012;22(3):310-318. doi:10.1684/ejd.2012.1692
  3. Lephart ED, Naftolin F. Menopause and the Skin: Old Favorites and New Innovations in Cosmeceuticals for Estrogen-Deficient Skin. Dermatol Ther (Heidelb). 2021;11(1):53-69. doi:10.1007/s13555-020-00468-7

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