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El acné y sus cicatrices causadas en tiempos de pandemia

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En tiempos de pandemia y como consecuencia de la situación actual, la piel se ha visto afectada en muchos sentidos. Uno de los trastornos más frecuentes es la aparición o exacerbación de las lesiones de acné, principalmente localizadas en el rostro, debido al uso frecuente del tapabocas.

Sin embargo, muchos de los pacientes temen salir de sus casas y consultan a dermatología de forma tardía o quizas no lo hacen nunca. Debido a lo anterior se aumenta el riesgo de presentar manchas o cicatrices en la piel que son secundarias a las diferentes lesiones inflamatorias que tiene esta patología.

En este artículo encontrarás algunas de las recomendaciones sugeridas por las dermatólogas de la Unidad Láser y Piel para el cuidado de la piel y la prevención del acné. Además mencionaremos todos los tratamientos que realizamos en la Unidad Laser y Piel para combatir el acné y sus cicatrices.

El acné es una de las enfermedades de la piel más frecuentes en la población en general. Se presenta una distribución mundial, con una prevalencia estimada de 9.4%, convirtiendo al acné en la octava enfermedad más prevalente en el mundo. En la mayoría de los casos se presenta durante la pubertad y se dice que el 85% de la población entre los 11 y 30 años ha sido afectado por esta enfermedad. Se manifiesta de manera más temprana en niñas, puesto que ellas  inician la pubertad primero, y luego aparece en niños cuando ellos alcanzan la pubertad con una tendencia mayor a la severidad comparado con las niñas. En los años posteriores a la pubertad, nuevamente se manifiesta más en mujeres debido a los cambios hormonales producidos por los ciclos menstruales y posteriormente durante la menopausia.

El acné tiene múltiples causas, y aunque aún no se conoce con exactitud la secuencia de los eventos y cómo se relacionan entre sí, se sabe que existen cuatro procesos que juegan un papel importante en la patogénesis del acné:

  1. Producción excesiva de grasa.
  2. Obstrucción de los folículos pilosos con grasa y células cutáneas muertas.
  3. Bacterias.
  4. Exceso de actividad de un tipo de hormonas (andrógenos).

Las lesiones de acné aparecen en áreas donde existe gran densidad de glándulas sebáceas, particularmente en la cara, el pecho y la espalda superior. Se caracteriza por la aparición de lesiones como: comedones (comúnmente llamadas espinillas), pápulas (o lesiones rojas), pústulas (lesiones con pus) y a veces nódulos y quistes (lesiones grandes y profundas).

La dieta, entendida como los hábitos alimenticios, siempre se ha planteado como un elemento controversial para el desarrollo del acné. Hay quienes consideran que la dieta aumenta la severidad del acné, como quienes creen que no tiene relación alguna con el mismo. Recientemente se han realizado estudios clínicos controlados y aleatorizados de intervenciones alimenticias en los cuales se ha encontrado una correlación positiva entre la alimentación y el acné.

En relación con probables alimentos específicamente involucrados, se ha encontrado una asociación positiva entre el consumo de leche y el desarrollo de lesiones acneiformes. Algunos estudios soportan esta relación dado que la leche contiene hormonas y moléculas bioctivas que tienen efectos biológicos sobre la unidad pilosebácea. Específicamente en el caso del chocolate se ha visto una correlación positiva debido al contenido de grasa del mismo.

Así mismo, es importante llevar una dieta con bajo índice glicémico (azúcares), y rica en ácidos grasos omega-3 puesto que también se postula que estos elementos tienen efecto benéfico en el tratamiento de esta patología. El consumo de antioxidantes también disminuye la severidad del acné, uno de ellos, el resveratrol, se encuentra en la piel de las uvas rojas, en el vino rojo y en el maní.

Las guías de recomendaciones en el cuidado y manejo del acné resaltan la importancia de realizar ejercicio y la adecuada rutina del cuidado y limpieza de la piel. La persona que tenga tendencia acnéica debe tener en cuenta que debe aplicar en su piel productos de base “oil free”, toque seco o gel, ya sea el protector solar, maquillaje y crema hidratante. Es suficiente realizar limpieza con agua y un jabón indicado por un dermatólogo, máximo 2 veces al día, e importante no frotar la piel con mucha fuerza.

Aunque parezca contradictorio, la piel que sufre acné o con tendencia grasa, requiere la misma hidratación que cualquier otro tipo de piel. El exceso de grasa no protege ni hidrata la piel, para estas condiciones existen hidratantes con textura ligera (fluidos, geles) y  libres de aceites.

Existen numerosas herramientas para la evaluación del acné, teniendo en cuenta el tipo y severidad del mismo, el número de lesiones, la localización anatómica, la extensión, calidad de vida, cicatrices y otras variables.

En la Unidad Láser y Piel, realizamos una consulta personalizada y la elección del tratamiento depende de varios factores dentro de los cuales está la forma clínica de la enfermedad, la severidad y la respuesta a tratamientos previos. El arsenal terapéutico para el manejo del acné incluye limpiezas faciales, medicamentos tópicos y sistémicos que han demostrado su eficacia en la reducción de las lesiones.

El tratamiento tópico del acné cuenta con diferentes alternativas que pueden usarse en monoterapia o en combinación. Los agentes tópicos más utilizados incluyen el peróxido de benzoilo, ácido salicílico, antibióticos, acido azeláico, entre otros. Los antibióticos sistémicos son el tratamiento de elección en el manejo del acné moderado a severo y deben usarse en combinación con la terapia tópica.

En caso de lesiones muy severas se indica manejo sistémico con isotretinoína, que en la actualidad constituye el tratamiento más efectivo para el acné y debe ser formulado bajo la vigilancia estricta de un dermatólogo para que sea un fármaco seguro. Tiene un buen perfil de seguridad, y los efectos adversos que puede presentar son conocidos y detectables mediante el seguimiento con exámenes de laboratorio y con consulta periódica y dosis adecuada para que dichos efectos tengan una menor probabilidad de presentarse.

Las cicatrices secundarias al acné, son el resultado de episodios repetitivos de inflamación y cicatrización de la piel en aquellos lugares en que las glándulas sebáceas se taparon e infectaron. Existen dos tipos grandes de cicatrices de acné: las cicatrices atróficas o deprimidas y las cicatrices queloides o hipertróficas que son las cicatrices elevadas.

En la Unidad Laser y Piel contamos con diferentes métodos para mejorar el aspecto de las cicatrices causadas por el acné. El portafolio de tratamientos incluye tecnología láser de tipo ablativo (CO2, Erbium), radiofrecuencia con microagujas, peelings químicos y relleno con ácido hialurónico, entre otros. Para las cicatrices que son elevadas podemos realizar infiltración con medicamentos que disminuyan su volumen, crioterapia y sesiones de láser. 

La tecnología láser tipo ablativo disponible en la Unidad Láser y piel como el CO2 y el Erbium, genera un calentamiento más profundo de la piel, estimulando la formación de colágeno, regularizando la superficie de la piel, cerrando los poros y reduciendo la profundidad de las cicatrices.  Es un procedimiento bien tolerado, que requiere un tiempo de recuperación de aproximadamente una semana.

Por otra parte, la radiofrecuencia fraccionada con microagujas  FIXER, es una tecnología que combina corriente eléctrica de alta frecuencia con microagujas que penetran en la dermis, -la capa intermedia de la piel-, liberando energía de alta densidad sobre el colágeno, generando la formación de nuevas fibras de colágeno y elastina, sin causar daño. Esta tecnología se puede utilizar en cualquier tipo de piel, no tiene incapacidad, y el tiempo de recuperación es corto.

Es importante mencionar que las cicatrices no desaparecen 100%, lo que se logra con las diferentes opciones de tratamiento es mejorar significativamente su aspecto. El resultado es muy bueno, y depende del tipo de tecnología utilizada, del estado previo de las cicatrices, del número de cicatrices, de la visita oportuna al dermatólogo (entre más recientes las cicatrices mejor el resultado) y las zonas que puede estar afectando.

¿Quieres volver a lucir tu rostro sin complejos?, toma la decisión de tratar manera temprana el acné y esas molestas cicatrices hoy mismo. Date una oportunidad de vivir plenamente, con seguridad y sin las secuelas psicológicas y sociales que producen las cicatrices de acné.

No dudes en contactarnos hoy mismo, AGENDA TU VALORACIÓN AQUÍ o visítanos en la Unidad Laser y Piel, la mejor opción para los problemas de cicatrices de acné con la mejor tecnología láser.

Todos nuestros tratamientos son realizados por especialistas con amplia experiencia bajo la supervisión de la dermatóloga Yudy Pinzón, nuestra directora científica, Médico de la Universidad Nacional de Colombia, con especialización en Dermatología de la Universidad de Sao Paulo –Brasil, con más de 15 años de experiencia en dermatología clínica y estética, así como en el manejo de equipos de última tecnología para el tratamiento de patologías dermatológicas, rejuvenecimiento y cuidado de la piel.